EQUO denuncia que se permita que Doñana se convierta en un campo de almacenamiento de gas subterráneo

EQUO ha expresado su oposición al proyecto aprobado hoy por el Ministerio
de Medio Ambiente para intensificar la producción de gas en la comarca de
Doñana mediante la construcción de siete nuevos pozos y 24,5 kilómetros de
gasoductos.

Para EQUO este aprovechamiento es incompatible con la máxima protección
nacional y europea de Doñana y provocará afección al acuífero del que
depende todo el ecosistema marismeño y a muchas especies amenazadas,
incluido el endémico lince ibérico que encuentra justamente en la zona
afectada una de sus principales áreas de dispersión. Los pozos tienen
necesariamente que atravesar el acuífero para acceder a los yacimientos de
gas (a unos 1.000 metros de profundidad) con el riesgo que supone de
contaminación, dado que la perforación se realiza con un fluido compuesto
por agua a presión y productos químicos.

Con todo, lo más preocupante del proyecto consiste en la futura
utilización del yacimiento para el almacenamiento subterráneo posterior de
gas de origen desconocido. “Esto supondría una afección permanente del
Espacio Natural de Doñana completamente incompatible a nuestro juicio con
los objetivos de espacios naturales y parques nacionales”, ha señalado el
coportavoz federal de EQUO, Juan López de Uralde

Por su parte, la coportavoz de EQUO Andalucía, María Merello ha señalado
que “esta posible utilización del yacimiento para el almacenamiento
subterráneo de gas coincide con el creciente interés de las compañías por
la extracción de gas no convencional por el método de fractura hidráulica
(fracking), lo que nos hace sospechar de la conexión de unos proyectos con
otros”.

Se da la circunstancia además, que la empresa concesionaria es una filial
de Gas Natural Fenosa, en cuyo consejo de administración se sienta el
expresidente Felipe González, que recientemente dimitió como presidente
del Consejo de Participación de Doñana. “Son demasiadas coincidencias” ha
señalado Merello.

A juicio de EQUO, este proyecto necesitaría la autorización expresa de la
Comisión Europea por afectar directamente a la Red Natura 2000, por lo
cual elevará la correspondiente pregunta a través de sus representantes en
el Grupo Parlamentario Verdes-ALE.

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